VUELVO A CLAVAR POR LOS MARCOS
rajados de humedad
las chinchetas de cabezas rosadas
y puntas fieles
que ingresan en la madera
y se asientan como flechas
para soportar el peso invariable
de las manitas
de mis muñecas.
Con vestidos de niña
aterciopelada.

Vuelvo a observar el susto aterrado
de las caras andrajosas
de mis muñecas hembras.
Y vuelvo a temer (imaginar)
un temblor en sus ojos.
De harina.

 

 

 

 

ESPETO DE NOVO NAS MARCAS

rachadas pela humidade

os pioneses de cabeças rosadas

e pontas fiéis

que ingressam na madeira

e se firmam como flechas

para suportar o peso invariável

das mãozinhas das minhas bonecas.

Com vestidos de menina
enveludada.

Volto a observar o espanto aterrado
das caras andrajosas
das minhas bonecas fêmeas.

E volto a temer (imaginar)

um piscar nos seus olhos.

De farinha.

 

traducción al portugués: alberto augusto miranda

 

Û